Estos días de vacaciones he estado en compañía de mis amigos más allegados, en un bungalow cerca de Puigcerdà (Cerdanya). Son amigos «del mundo real» que se sorprenden cuando les cuento a qué me dedico, cuando les digo que un 75% de mi tiempo laboral lo dedico al mundo online, etc.

No obstante, es lógico que cuando uno cree en lo que hace, es fácil explicar con palabras llanas y con la ilusión necesaria que es imprescindible para convencer.

He convencido a @josepbatalle que se dé de alta en twitter. Precisamente ahora, que muchos estamos siendo víctimas de un intento de phishing (bastantes han caído, a mi parecer, porque hasta hoy el twitter y tu comunidad generaba confianza).

Enseguida empezó el debate con @didaclee, puesto que Josep y Dídac fueron compañeros del cole, en Girona. Ahí Josep pudo confirmar uno de mis argumentos= twitter es comunidad y comunicación.

Luego, en los remontes, hablamos largo y tendido de las cosas de management que le preocupan a Josep. Fue entonces cuando descubrí lo mucho que he aprendido en este último año, básicamente leyendo a cracks en GReader y compartiendo en Pymecrunch. Esto que me ha pasado confirma la firma y litemotiv de Marc Cortes: Aprendemos compartiendo.

Lo que me he dado cuenta es el significado de una frase que me dijo el gran Oscar Cumí a principios de año, y que elevo en este post a la frase célebre más importante de este 2008 que se acaba de ir. Se trata de una fórmula matemática:

branding_personal

Donde Rel = Capacidad de relaciones humanas.

Es decir, que tu valor personal es potenciar lo que sabes entre una red lo más grande posible de contactos. Tu valía depende de lo que sepas compartir, y con el número de personas que lo compartas.

Ahora, más que nunca, Compartir es Branding.