He estado de puente por el País Cátaro, una interesante, pintoresca y bellísima región del sur de Francia, repleta de historia y de leyenda.

Quisiera comentaros una historia sobre la represión que vivieron las gentes de esta región durante la barbarie Cátar, sobre los estamentos poderosos de la Francia de los siglos XI – XIII.

Montsegur es una fortaleza construida en 1206 y siguientes, situada en un cerro a unos 1200 metros de altura, desde donde se tiene una vista estratégica (y bellísima) de la zona, con unas impresionantes vistas al Carlit (2.921 m). La iglésia cátara decidió su construcción durante el concilio de Mirepoix. Su señor, Raimon de Pereille, aceptó el encargo de su construcción en el mazizo rocoso de Sant Bartomeu. La razón real de su construcción no se sabe con certeza.

Castell de Montsegur

Pronto, sus enemigos lo bautizaron como «sinagoga de Satanás», «vativano de la herejía», o «la cabeza del dragón». Pronto, durante la represión cátará por parte del Vaticano, Montsegur sirvió de refugio a multitud de seguidores de la religión cátara.

El 14 de Marzo de 1241, San Luís exigió a Raimón VII la destrucción de Montsegur. El conde de Tolosa organizó un asedio muy «simbólico», hasta que en 1243 en concilio de Béziers decidió aniquilar Montsegur.

Entre 6.000 y 10.000 hombres a las órdenes de Hugues de Arcis sitiaron Monstegur, pero sin demasiado éxito, puesto que los víveres seguían llegando entre las filas enemigas. Se dice que durante el asedio, los cátaros lograron sacar de Montsegur las escrituras de la iglésia cátara, y que se llevaron de allí el Santo Grial. Aunque esa es la parte de la historia que seguramente fue inventada por quienes decidieron destruir esa cultura y esa ciudad.

Algunos de los cátaros lograron escapar, por una ruta bellísima que cruza los Pirineos de norte a sur, Es el Camí dels Bons Homes, que pasa por Cerdanya, cruza el Cadí, pasando por Bagá, Gòsol, Pedraforca, y termina en Berga (y hay quien dice que hasta Montserrat).

Después de casi 6 años de asedio, los cátaros recapitularon. Nobles y plebeyos bajaron la cuesta de la montaña, hasta una gran hoguera que las tropas habían preparado. Todos, matrimonios con hijos, obispos…  todos cogidos de la mano, se precipitaron libre y voluntariamente hacia las llamas, bajo la mirada astónita de los soldados enemigos y de los inquisidores de la Santa Inquisición.  Entre 200 y 250 personas encontraron un final voluntario entre fé, martirio y valentía, por sus creencias.

Hoy, en ese Prado de los quemados, se encuentra una cruz en homenaje a esas personas.

Creu-montsegur_catar

¿Con qué me quedo yo?

Con los fanatismos.  Es lamentable es que la iglesia cristiana quisiera EXTERMINAR una cultura (la cátara) que estaba basada en el un respeto mutuo y un compañerismo que no iba en consonancia con los postulados feudales represores de la época.

Y tan lamentable es lanzarse a un macrosuicidio por la fe de que hombres, mujeres y niños, que cogidos de la mano, se precipitaran a las llamas «hacia un amor más puro, hacia la luz».

No obstante, me quedo con la opción de los cátaros.

  • Porque la represión de Montsegur fue perpetrada por soldados que «simpatizaban» con la cultura cátara (los víveres seguían llegando gracias a que las filas enemigas permitían el paso de intendencia hacia lo alto de la montaña). Es decir, que eran títeres de algo en lo que no creían (cristianismo y croadas Vs. la vida sosegada y tranquila de los cátaros).
  • Porque las gentes cátaras hicieron lo que sus convicciones les sugerían. Lo que su creencia y convicción le decía que era mejor: mejor la muerte que vivir una vida de prisión, tortura, represión…

¿ Crees tanto en lo que haces, en lo que vives, en lo que crees, o en lo que eres como para llegar a una postura tan radical como la que tubieron los cátaros a los piés de Montsegur ?

Fuente histórica: L’Aldea Cátara. Este contenido te lo recomiendo si quieres o tienes pensado ir al País Cátaro. Lee estas líneas antes de ir a cada castillo.