Tengo que reconocer que:

  • Todavía sufro de síndrome de Estocolmo.
    Un mes y medio a full con un proyecto en una «oficina circunstancial» como es la Sede Electoral de la c/ París, 123, rodeado de gente que acaban siendo amigos de verdad… eso genera síndrome de Estocolmo. Ya nos avisó el primer día el gran Enric Ordoñez.
  • Hemos hecho amigos que perdurarán mucho más allá del 1 de Julio.
    En mi artículo sobre las escalas de amistad en redes sociales, hemos conseguido hacer amigos tipo 6, 5, y 4. Menos de 4 no los hay.
  • Hemos trabajado desde finales del 2009.
    Pero es que hay gente enormemente humana como Pau Vilanova o Jordi Cardoner i Casaus que han hecho más de 22.000 Kms visitando Peñas para, presencialmente, sea el socio quien genere el proyecto Sandro y programa de campaña.
  • Hemos trabajado profesionalmente con unos 80 voluntarios
    Éstos venían por creencia de un Barça mejor, por una simpatía hacia Sandro o su junta directiva, o simplemente porque Sandro se lo había pedido.
  • Hemos trabajado con profesionales de primer nivel.
    Gente especialista en su potencial como profesionales. Desde e equipo de atención a prensa, pasando por quienes han ido generando y cerrando la agenda y localizaciones de los actos pre-electorales, o como la productora que ha hecho el vídeo de campaña.
  • Todavía no soy consciente de lo que hemos hecho.
    Hemos colaborado, a nuestra manera, a que un hombre como Sandro cumpla una visión personal. Hemos colaborado a que una junta directiva acompañe a un profesional como Sandro a que cumpla su visión, y de paso, la cumplen ellos mismos.
  • Cumpliendo sueños.
    Hemos sido tutelados por un gran profesional como Dídac Lee a que sea él quien cumpla un sueño personal (un sueño que, por cierto, en su época escolar ya comentaba con sus amigotes).

Y lo mejor de todo…

Hemos disfrutado haciéndolo. Fíjate como hablo siempre en primera del plural. Porque sé que TODOS sentimos lo mismo. Y si no, hablad con cualquiera del Consell 2.0 o del equipo online de la Seu, o con los amigos de RR.PP. de la Seu, o con el coordinador de actividad en las Penyes, o con los voluntarios de recogida de firmas, o con el entrañable barbero que se pasaba todas las mañanas en la Seu, esperando a que alguien (el ex-presidente Maragall o yo mismo) quisiera cortarse el pelo.

Me quedo con algunos nuevos followers en twitter, y muchos nuevos amigos T5 y T6 en Facebook. Me quedo con nuevos conocimientos adquiridos. Y, sobretodo, con muchas nuevas vivencias que recordaré siempre.