Internet ha sido uno de los cambios más veloces y profundos que hemos experimentado en los últimos años. Tan rápido que muchas cosas todavía se están ajustando. Una de ellas tiene que ver con la presencia de las marcas en la Red que empezó siendo una especie de tablón de anuncios y publicidad y ha ido virando hacia verdaderas redes de intercambio con clientes y consumidores.

Los mercados son conversaciones nos dice el Manifiesto Cluetrain, conversaciones en las que queremos hablar con voz humana. No nos gusta que nos responda una máquina o un bot. Queremos sentir que al otro lado de la línea, al otro lado de la pantalla hay un ser humano como nosotros. No nos gusta que nos llamen con ofertas que sólo son para captarnos y que luego no se cumplen. No nos gusta que sea más importante captar un cliente que fidelizar al que ya tienes. No nos gusta que nos traten mal cuando tenemos una queja. Queremos marcas en las que podamos confiar, incluso a las que podamos amar.

Ese intercambio no es fácil, ya que implica asumir que las estructuras jerárquicas, esas en las que unos pocos decidían como tenían que ser los gustos de la mayoría , no funcionan en la web social. La web 2.0 implica horizontalidad, intercambio, compartir, transparencia y sobre todo, ser auténticos.

Y la autenticidad no se puede impostar, es algo que se tiene o no se tiene. Puedes crear cientos de anuncio explicando lo genuinamente auténtica que es tu marca, pero en el momento en que interacciones con el cliente será la hora de la verdad.

Y ese interés en este nuevo escenario, en la reputación digital, en la conexión verdadera entre marca y cliente es lo que nos empuja a empezar este proyecto. Queremos que los consumidores tengan una nueva fuente  para opinar libremente sobre las empresas y marcas cuando se encuentran en ese “momento de la verdad”.

No queremos ni pretendemos ser  una página de quejas, ya hay otros espacios para eso. Queremos ser una referencia de la verdadera reputación de las empresas en su atención al cliente y servicios post-venta. Queremos que sea nuestra verdadera voz la que se escuche. Y que eso quede escrito, para que no sean palabras que se lleva el viento, para que no quede en un brindis al sol. Y esperamos que los comentarios sean un espacio de propuestas, en el que todos aprendamos cómo podemos hacer las cosas de otra manera, cómo podemos hacer cosas que de verdad marcan la diferencia.

Por ello, lo importante aquí no es que el equipo que formamos Reputation Up&Down publiquemos post, sino que seáis vosotros los que compartáis vuestras experiencias en esa interacción con las marcas en este espacio, que no es nuestro, es de todos.

Por todo ello estáis invitados a Reputation Up&Down.Si queréis, podéis usar el Formulario  para entrada de nuevos Up’s  & Down’s y a interaccionar con nosotros también a través de Twitter: @reputationUp para opiniones favorables, y @reputationDown para las opiniones desfavorables y  las críticas.