La política es un tema que me interesa. Estos últimos días se han juntado muchas cosas a nivel político que me han hecho reflexionar sobre el rumbo que parece que están tomando las cosas.

Los 4 dots que se me han juntado en el futuro son, y que quiero poner en el Turmix para redactar este post, son:

  • Un discurso que escuché a Joan Puigcercós en Septiembre, en la inauguración de la sede de ERC en Lloret.
  • El discurso que vengo escuchando en la precampaña para las elecciones al Parlament de Catalunya en las últimas cansinas semanas.
  • Los acontecimientos recientes en EE.UU. y el varapalo Obama.
  • Un magnífico post de Albert Garcia Pujadas sobre los requisitos que un político debe cumplir para que él lo vote.

Yo no se si somos todos estúpidos, como dice la famosa frase que da título a este post, y que es tristemente recurrente tanto en los presidentes aspirantes a La Casa Blanca como en los aspirantes al gobierno de aquí. Lo que sí que creo es que nos aferramos a nuestras creencias y valores conocidos de un modo obstinado y casi cansino.

Por ejemplo: Alicia Sanchez Camacho para las elecciones del próximo 28-N

Yo no creo demasiado en política. Yo creo en las personas…. Pero, no encuentro lícito ni adecuado que un político candidato como ella ataque al actual político electo (o coalición en este caso) esgrimiendo lo bien que el PP ejecutó la política económica antaño, justo cuando el Ciclo Económico y los vientos eran favorables,

Por ejemplo: Jan Laporta y su partido independentista

Yo no tengo una idea clara sobre la conveniencia del independentismo. Lo que sí me siento catalán, español, lloretense, habitante del mundo. Y hoy el mundo es algo global….. Pero veo oportunista y pícaro aprovechar este momento de crisis económica y el aforamiento del sentimiento nacional catalán (después del dictamen del tribunal constitucional para por el Estatut d’Autonomia en Cataluña) para presentar un partido político ultra-nacionalista e independentista, justo saliendo de la presidencia del FCBarcelona.

Por ejemplo: Barak Obama y sus reformas estructurales volcando EE.UU hacia la izquierda.

Obama, si un adjetivo se le puede asignar, es valiente. Valiente por ir a contracorriente hacia la izquierda en el país más de derechas estructuralmente.

Un país que nació a base de asentar emigrantes europeos en territorios vírgenes para el “hombre civilizado”, con la promesa o creencia de “vé, coge lo que quieras, y vive de lo que puedas hacer en tu nuevo terrotorio”. Un país coglomerado de pequeños países que entraron en guerra por la independencia, para ser independentes de la corona inglesa y así evitar pagar impuestos. Un país que, durante el s.XIX, los habitantes se tenían que defender a base de pistola en mano, para defender sus dependencias y a los suyos en lo que románticamente el cine ha etiquetado como Far West. Un país en el que el Individuo y su Iniciativa económica (la derecha más Keinesiana) es lo más importante. El país de Gordon Gekko, de Warren Buffet, de Al Capone, de George Bush padre o de Rockefeller. El país en el que un actor de cine puede ser gobernador, o presidente.

Un país en el que las grandes corporaciones y lobbies pagan las campañas electorales para poder así mantener su status económico, y el presidente tiene el compromiso de “no toques nada, mamón”.

Pues bien, en ese país que resulta que es la primera potencia mundial, una reforma estructural como la sanidad, valiente y a contracorriente, o una apuesta por retirada de la carrera bélica-nuclear, o actuaciones en política exterior para mejorar las relaciones internacionales… a ese político se le ataca porque la economía va mal. Es la economía, estúpido!, le dicen.

Suscribo TODOS los puntos que Albert García Pujadas en su post. 20 requisitos + los que haya en los comentarios del post. Se podría decir que soy liberal, puesto que deseo que me dejen en paz. Pero también se podría decir que soy de izquierdas, dado que creo en los principios de equidad que sustentan economías con un bienestar tan grande como las nórdicas o la española. El mundo es multicolor, y querer ser de derechas o de izquierdas, republicano o demócrata, blanco o negro, es una soberana tontería. Al final, todos los políticos acaban tendiendo al centro, al gris.

Obama: si yo fuera yankee, tendrías mi voto.
Jan Laporta: ole tus huevos. Eres un oportunista. Disfruta de tu escaño, que creo que es lo que buscas.
Alícia Sanchez-Camacho: deja de atacar y propón cosas nuevas, porque si tuvieras una nube de tags en tu frente el tag más grande sería “tripartit”, …. tripartit por aquí, tripartit por allá…